El intendente de Funes defiende la necesidad de la reforma y critica duramente al Partido Justicialista, en el marco de la necesidad de un cambio en la estructura política provincial.
Roly Santacroce, intendente de Funes, expresó su decidido apoyo a la reforma constitucional en la provincia de Santa Fe, argumentando que es esencial para el desarrollo y la modernización de la política local. “Se necesita una reforma constitucional y política”, afirmó Santacroce, destacando que la falta de cambios estructurales ha llevado al estancamiento en las gestiones gubernamentales provinciales.
El intendente subrayó que el actual sistema político limita la capacidad de acción del gobernador, quien, al asumir, enfrenta una serie de obstáculos que impiden la implementación de proyectos de infraestructura y desarrollo. «El estancamiento que tiene la provincia de Santa Fe se debe a que el gobernador apenas asume, ya prácticamente se tiene que ir», criticó Santacroce, quien enfatizó la necesidad de permitir y limitar a una sola vez la reelección tanto de gobernadores como intendentes, senadores y diputados. A su juicio, la posibilidad de reelección fortalecería la continuidad en las políticas públicas y permitiría una mejor planificación a largo plazo.
Santacroce comparó la situación de Santa Fe con la de provincias como Córdoba, donde se han implementado reformas exitosas que han permitido un funcionamiento más eficiente del gobierno. “El gobernador tiene que tener ocho años, los diputados, ocho años, senadores ocho años. Eso tiene que ser así”, sentenció, haciendo hincapié en que las estructuras de poder deben renovarse para evitar la perpetuación de políticos que llevan más de dos décadas en sus cargos.
En cuanto a las herramientas que una nueva Constitución podría ofrecer a los municipios, Santacroce destacó la importancia de la autonomía económica, sugiriendo que los intendentes deberían tener la capacidad de gestionar sus propios recursos, así como contar con fuerzas de seguridad propias. “Vivimos del humor del gobernador”, lamentó, enfatizando que las decisiones de los gobiernos locales dependen en gran medida de la voluntad del gobernador, lo que limita su autonomía y capacidad de respuesta ante las necesidades de la población.
En su discurso fue duro con el Partido Justicialista. Santacroce se mostró escéptico respecto a la representación de la conducción del partido en la actualidad, afirmando que “no me interesa lo que digan en absoluto”. “El Partido Justicialista no nos representa para nada”, afirmó, dejando claro que su visión no coincide con la del partido.

